Acoso Escolar. Testimonio de una alumna.

      Hace una semana veía un programa donde una persona que conozco acompañaba a su hija, que con una valentía y una entereza realmente admirables, dejaban el testimonio de un acoso escolar, de su acoso.

      Ahora es una carta la que, a través de un/a docente, llega a mis manos. Palabras que cortan el aliento y que hace que me cuestione el papel de los adultos en este proceso de acompañamiento a los niños.

      Cuando los tres pilares en los que se apoya un niño: familia, centro educativo y poder público fallan en momentos en que el niño o adolescente lo necesitan, sin duda la incapacidad asumida hace acto de presencia. Y la incapacidad asumida es uno de los más devastadores estados en los que podemos sumirnos los seres humanos. La ausencia total de esperanza en que las cosas pueden ser diferentes y que nosotros podemos contribuir a ello.

      En este caso concreto que a continuación detallo, los asuntos sociales intervinieron, pero…en todos esos años de acoso…¿ qué ocurría con  los otros dos pilares?

      La responsabilidad social que tenemos todos los que convivimos día a día con niños, sea en nuestro rol de padres, de docentes o de tutores, es algo que tenemos que tener muy presentes. Son personitas las que nos rodean, con una autoestima en formación y un autoconcepto que en muchas ocasiones depende de lo que su entorno transmite.

      No podemos olvidar que durante la infancia y adolescencia los niños se encontrarán con muchas situaciones que no podrán gestionar por ellos mismos de una manera adecuada, no porque no quieran, sino porque las funciones ejecutivas son las que más tardan en alcanzar la madurez, y dentro de estas funciones tenemos el autocontrol, la flexibilidad mental y la conexión asertiva con el mundo social.

      Como dice Jesper Juul, el mayor responsable en una relación adulto niño es el adulto, no por la debilidad del niño, sino por la falta de desarrollo de determinadas herramientas imprescindibles para la buena gestión emocional y social.

      El siguiente manuscrito se lo entrega una niña en clase a la persona que ejerce la tutoría. Se lo entrega al día siguiente de haber trabajado “Carlitos”, dinámica de Disciplina Positiva, impactante especialmente por el respeto con el que se tratan todo tipo de comportamientos y cómo se invita a la reflexión de nuestros propios actos sin culpa ni vergüenza, sino tomando consciencia y asumiendo la responsabilidad de nuestras acciones.

      Esta niña dijo al adulto, y cito literalmente: ” …tú ya sabes lo que me pasó en el otro colegio porque te lo conté, me gustaría dártelo por escrito y, sin que aparezca mi nombre, que lo compartas con gente que ayude a que nadie viva una experiencia igual y enseñe a los maestr@s a identificar a los acosadores y no nos miren a los que sufrimos como si fuéramos culpables. Adjunto, como esta chica me ha pedido, su escrito de puño y letra para no cambiar ni omitir nada”

1 por delante - copia

1 por detrás a - copia

 2 por delante - copia

2 por detrás - copia

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